TALLER DE CLOWN

Impartido por Raquel Martínez

                                                                       Enseñar clown es  acompañar a otras personas a descubrir su propio juego.

El clown es mucho más que un personaje de teatro o de circo. Es una forma de mirar el mundo.

La nariz roja no es un disfraz. Es un permiso para mostrarnos tal y como somos.

El clown hace público lo que hacemos frente al espejo, creyendo que nadie nos ve. Juega con nuestras contradicciones, pone el mundo patas arriba y nos invita a reírnos de nuestras propias imperfecciones, descubriendo la belleza de lo absurdo, de lo vulnerable y de lo profundamente humano.

En el clown caben el humor, la emoción, la tragedia y la vida entera.

Esa es la mirada que comparto en mis talleres. No busco enseñar a «hacer de payaso», sino acompañar a cada persona a descubrir su propio juego, a confiar en su intuición y a encontrar una forma auténtica de estar en escena.

Porque el humor no es una manera de escapar de la realidad. Es otra forma de mirarla.

                                                                                                          –El clown es un teatro profundo.-

 

¿Por qué hacer un taller de clown?

Porque el clown nos recuerda que jugar también es una forma de conocernos.

Un taller de clown es un espacio para reír, explorar, equivocarse sin miedo y descubrir otra manera de estar con uno mismo y con los demás. Un lugar donde redescubrir el placer del juego, desarrollar la escucha, la creatividad y la confianza, compartiendo el camino con personas que también buscan expresarse desde la autenticidad.

No necesitas experiencia previa.

                 El clown nos recuerda que no hace falta ser perfectos para ser extraordinariamente humanos.

Taller en Sala Los Angeles, Madrid

objetivos

  • Encuentra la esencia, la inocencia y la simplicidad.
  • Favorecer la escucha conmigo y con los demás. Con el público.
  • Sentir placer de mostrarse, aquí y ahora.
  • Liberar emociones.
  • Disfruta del juego siguiendo tu impulso.
  • Descubre otro modo de expresión más físico, primario, afectivo y lúdico.
  • Reírse de uno mismo y perder el miedo al ridículo.
  • Permitirse el placer de jugar.

dirigido a

Mínimo 10, máximo 20 participantes.

  •  Actores e intérpretes de las artes escénicas.
  •  Educadores apasionados y dedicados.
  • Empresarios que quieran mejorar sus equipos de trabajo #Teambuilding
  • Personas que adolecen de autoimportancia.
  • Y en general a cualquier persona con inquietudes en el desarrollo y crecimiento personal.

talleres para mujeres

Los talleres de clown para mujeres son un espacio pensado para jugar, crear y expresarse con libertad.                                                              Un lugar donde la confianza y la complicidad permiten explorar el humor, la vulnerabilidad y la creatividad sin miedo al juicio.                Porque cuando dejamos de intentar hacerlo todo bien, aparece algo mucho más interesante: nuestra forma auténtica de jugar.

temporización

El curso se realizará siempre en función del número de alumnos y las necesidades del centro.

La duración puede ser:

– Anual, un día por semana, 2-4 horas semanales.
– Trimestral, 2 días por semana, 2 horas semanales.
– Intensivo, 30 horas una semana o fin de semana 15 horas.

metodología

Mi trabajo es eminentemente práctico. Comenzamos preparando el cuerpo a través del juego, el movimiento, la improvisación, la respiración y la conciencia corporal.   

El objetivo es despertar la escucha, seguir el impulso y recuperar el placer de jugar.

La improvisación es el corazón del trabajo. Es ahí donde dejamos de intentar hacerlo todo bien y empezamos a descubrir nuevas formas de crear, de expresarnos y de sorprendernos.

«Que nuestro cuerpo dirija, de vez en cuando, a nuestro cerebro.»

Para mí, descubrir el clown no consiste en construir un personaje, sino en descubrir una forma más libre, auténtica y humana de estar en escena … y también en la vida.


El arte del clown sigue siendo, para muchas personas, un gran desconocido.
Sin embargo, para mí es uno de los lenguajes escénicos más profundos y exigentes. Es una forma de comunicación sincera, un camino para descubrir, disfrutar y compartir nuestra propia locura. .


Soy feliz acompañando a las personas a descubrir que pueden ser mucho más de lo que imaginan. Incluso que también pueden ser payasas.